Esta semana en clase: Dhanurasana, el arco.

¡Hola a todos!

Bueno, una nueva propuesta de este año que entra y si el tiempo me lo permite, será daros algunas pistas sobre en qué trabajaremos durante la semana en nuestras sesiones, de esa forma podréis ser más conscientes de la práctica que llevamos a cabo y de esa  forma creo que podréis sacar el máximo provecho. En todas las sesiones siempre suele haber una o varias asanas “protagonistas” en las que solemos centrarnos, además de otras que solemos repetir casi en todas las sesiones pues sus beneficios son muy numerosos y nos prepara el cuerpo para asanas más profundas.

Recuerda siempre que la asana debe ser cómoda y estable. No existe la asana perfecta o la mejor manera de hacerla, de hecho, ni siquiera es relevante el resultado final, sino el proceso por el cual llegas a ella.

Y sin más preámbulos, os presento la asana de la semana:

 

DHANURASANA, el arco.

Aunque las flexiones posteriores a priori puedan parecer peligrosas por la intensidad que conllevan, realmente son una excelente manera de tonificar la columna  y prevenir su envejecimiento. Una columna flexible y sana te asegura una excelente calidad de vida. ¿Y qué mejor manera de empezar el año? 😉

Ejecución

La ejecución de Dhanurasana es sencilla:

1. Tumbados en Advasana, flexionamos las dos rodillas y tomamos con la mano izquierda el pie izquierdo (a la altura del tobillo) y con la mano derecha el pie derecho. Debemos evitar hacer “pinza” con los dedos y el pulgar, sino que todos los dedos deben ir juntos.

1a. Si no llegas con las manos a tus pies, puedes usar distintos soportes. El más cómodo es una cinta o un pañuelo resistente para rodear las piernas.

2. Una vez que tienes los pies agarrados, en una inspiración debes intentar llevar las piernas hacia arriba y atrás, estirando las rodillas tanto como te sea posible.

 

Detalles técnicos

– Los brazos en realidad solo están sujetos, pero no ejercen ninguna fuerza, deben estar sueltos.

– Las rodillas deben subir arriba, pero no así la cabeza que más o menos se mantiene a la altura de estas.

– Si te es posible, separa un poco las rodillas y mantén en contacto la punta de los pies,  de esa forma, conseguirás una mejor alineación de la postura.

– Si nos sentimos cómodos, podemos balancearnos en la posición.

Aunque su ejecución no es excesivamente complicada, realmente, al ser una flexión posterior, enseguida podemos notar sus efectos en nosotros. La columna se enrojece, sentimos el pecho expandirse, la presión en los órganos abdominales y la apertura de Anahata nos lleva a sentir la energía expandiéndose… Todo ello puede llevarnos a sentir un especial cansancio o esfuerzo en su ejecución, pero solo con saber los beneficios que tiene ¡merece la pena!. A continuación algunos de ellos:

 

En lo físico

– Da elasticidad a la columna y tonifica y masajea los órganos abdominales. Normalmente no acostumbramos a llevar la columna hacia atrás -sobre todo las personas mayores- con lo que esta se vuelve rígida y ya sabéis que la longevidad depende de nuestra flexibilidad.

– Puede mejorar los problemas de hernias discales (¡recuerda que a pesar de todo, siempre debes consultar con tu médico si te es posible realizar estas asanas!).

– Ejerce un masaje en los riñones, manteniéndolos sanos.

– Alivia desajustes gastrointestinales como la dispepsia, estreñimiento o el hígado perezoso.

– Repercute en las glándulas endocrinas, sobre todo en la tiroides y las adrenales.

– Regula el ciclo menstrual.

– Estimula el páncreas, siendo una asana muy útil en el tratamiento de la diabetes.

 

En lo psíquico

 

La ejecución de las asanas de flexión posterior proporcionan un efecto vitalizante y comunican un estado de apertura psicológica. El cuerpo es un reflejo de la mente. Muchas veces un estado de ánimo decaído o retraído hace que nuestros hombros caigan hacia delante, que el tronco se “acorte”, que la respiración sea más deficiente, y esa posición nos lleva a su vez a un estado de ánimo retraído.

 

Nos sentimos sin fuerzas para afrontar la vida, los problemas o las distintas circunstancias, no somos capaces de entregarnos a la vida y a los demás, de disfrutar de ella, sino que nos retrotraemos en nuestro caparazón.La apertura que ejerce dhanurasana de nuestro torso nos ayuda psicológicamente a desarrollar nuestra valía como persona, a aceptarnos y a afrontar con valentía los problemas. Nos llena de energía y vitalidad.

 
En lo energético:

 
Al practicar dhanurasana, estimulamos Manipura a través de la presión de nuestro plexo solar contra el suelo. Al balancearnos, repercutimos en Manipura Chakra. Éste es el chakra que representa nuestra individualidad: valorarnos como individuos, tener consciencia de que somos una unidad que pertenecemos a un todo.

 
Cuando Manipura está en equilibrio, desarrollamos un aura especial, nos valoramos como individuos únicos, nos mostramos al mundo tal y como somos, sin miedo a que nos rechacen, a que nos juzguen, o a que nos valoren: pues nosotros sabemos quiénes somos y nuestra concepción de nosotros mismos no se ve alterada por estas valoraciones. Sin embargo, no significa esto tener una actitud prepotente, egocéntrica o ególatra, pues entendemos que el respeto por nosotros mismos también implica el saber reconocer patrones de conducta, comportamientos, pensamientos, actitudes que podemos modificar para ser más felices.

 
También abrimos Anahata, el corazón. Expandimos nuestra compasión, somos capaces de amar, de dar amor, de abrirnos a la vida. Anahata está proyectado hacia fuera, dejamos que crezca y se desarrolle en nosotros, siendo una combinación maravillosa, pues, por un lado, asentamos nuestra individualidad y, por otro, desarrollamos nuestra capacidad de aceptar a los demás, de recibir y dar amor.

 
Contraindicaciones

 
No obstante, también debemos tener en cuenta algunascontraindicaciones.De forma general, una misma asana puede estar aconsejada o desaconsejada para una dolencia similar. Normalmente depende del grado de dicha dolencia.
Por ejemplo, si tenemos una hernia discal esta asana puedevenirnos bien para corregirla o evitar que se desarrolle aún más, pero también podría estar desaconsejada si es más grave. Por eso es importante que consultemos al médico y, sobre todo, respetar los principios de “estabilidad” y “comodidad” en todas las asanas.

 
Grosso modo, esta asana se desaconseja en:
 
– Problemas graves de los órganos abdominales
 
– Herniasdiscales
 
– Hernias inguinales
 
-Hipertensión
 
Recuerda que TÚ ERES RESPONSABLE DE TU CUERPO, que yo, en este caso, te puedo guiar y aconsejar, pero no estoy dentro de ti, ni soy responsable de lo que suceda en tu cuerpo. Tú pones tus límites. Mantén la escucha activa.

 
Cualquier duda, comentario, sugerencia, lo que sea, que tengáis, podéis dejarme un mensaje aquí, en facebook o a mi correo yamyoga@outlook.es e intentaré contestaros lo más rápido posible.

¡Nos vemos en las clases!

¡Namasté!

2 comentarios en “Esta semana en clase: Dhanurasana, el arco.

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