Disolviendo el Orgullo

El orgullo* es una de esas emociones que más empozoña nuestra alma, que nos envenena, y sin embargo, muchas personas parecen sentirse orgullosas (¿cómo si no?) y hacen gala de ella.

El orgullo es la emoción que no te permite evolucionar, no te permite crecer, de hecho, te lleva a un estadio más bajo. El orgullo es esa emoción que nos hace no reconocer que como humanos que somos, cometemos errores, y que quien es capaz de reconocer un error, de aceptarlo y de intentar solucionarlo, realmente es quien puede crecer en todos los sentidos.

 

Una emoción que aprendemos, que no nos viene de serie, sino que nos inculca la sociedad. “!Sé orgulloso, no des tu brazo a torcer, puede que tu vida se arruine, pero tú, mantente orgulloso¡”.

 

https://i2.wp.com/i.imgur.com/XMCDa3q.png

 

Y así, con ese pensamiento autodestructivo, echamos a perder relaciones, oportunidades, nuestra tranquilidad…

 

Imagínate que todo el mundo hubiéramos nacido siendo orgullosos. Eres un niño y quieres aprender a montar en bicicleta, y, como todos, te caes una, dos, tres veces… Imagina que la primera vez que te caíste, de repente una oleada de orgullo se apoderó de ti, y ya dejaste de intentarlo: jamás habrías aprendido a montar en bicicleta.

 

Imagina que el león que va a cazar a la gacela, en un intento fallido, se llena de orgullo y decide no volver a cazar más. No existirían los leones hoy día.

 

https://i2.wp.com/www.desmotivar.com/img/desmotivaciones/150033_cuando-el-orgullo-gana-todos-pierden.jpg

 

El orgullo aparece cuando hemos cometido un error, y no somos valientes para reconocerlo. Porque, señores, lo más difícil del mundo, lo más valiente y arriesgado es reconocer que nos hemos equivocado. El orgullo es una emoción que nos permite llenarnos de ponzoña, pero también no correr el riesgo de tener que disculparnos o de reconocer nuestro error para subsanarlo.

 

Eso es, en definitiva, el orgullo: cobardía.

 

Los budistas son muy conscientes del problema del orgullo, es por ello que incluso tienen un mantra para disolver el orgullo, y de esa forma, crecer espiritualmente y alcanzar la paz mental:

 

OM RATNASAMBHAVA TRAM

 

 

Por eso, por tu propia salud y tu bienestar mental, plantéate las veces en que el orgullo te ciega. ¿De verdad merece la pena no saludar a esa persona con la que tan buena relación tenías por aquella discusión? ¿De verdad el haberte equivocado varias veces a la hora de iniciar un proyecto, te puede llevar a dejar de intentarlo por orgullo? ¿Qué te aporta el orgullo de beneficioso en tu vida? ¿Has intentado solucionar el problema que te causaba esa sensación?…

Observa a los animales, observa a los niños pequeños, ¿tienen algún problema cuando algo no es como ellos querían? Quizás los niños se enfaden, berrinchen… pero ya está… vuelven a intentarlo, vuelven a jugar con el niño que les provocó el berrinche.

 

Desarrollar la humildad, la aceptación, nos libera de emociones como el orgullo. Y cuando dejamos a un lado el orgullo, somos capaces de tomar las riendas de nuestra vida, de evolucionar como personas, de encontrar la paz mental.

 

 

Vigila, pues, tu orgullo.

 

Namasté.

 

 

* Aunque el orgullo se define como una emoción perniciosa por la DRAE, no me refiero aquí a cuando usamos el término “orgullo” para referirnos a una sensación de autovalía o autoestima (p.ej. “Estoy orgulloso de mi hijo”), sino a esa emoción que realmente nos causa malestar y problemas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s