Esta semana, en clase: Anantasana

Ananta, lo infinito, sin límite. Uno de los numerosos nombres de la deidad hindú Vishnú. En esta asana, abrimos los isquiotibiales y aductores y dirigimos nuestra pierna hacia el cielo para tocarlo, para sentirlo y experimentarlo.

Anantasana es una postura de lateralización y equilibrio que relaja la espalda baja, tonifica la pelvis, previene las hernias inguinales y mejora nuestra capacidad pulmonar.

A través de nuestra apertura corporal, nuestra mente también se ve beneficiada: somos más confiados, seguros. Abrimos la zona baja del cuerpo, la que se relaciona con lo instintivo, con las raíces, con la tierra, todo aquello que representa nuestra seguridad material. Perdemos el miedo a afrontar nuevas situaciones y las que afrontamos lo hacemos con energía.

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Esta semana, en clase: Supta Virasana o el Héroe Acostado

Supta Virasana, Héroe Acostado

 

Esta semana continuamos con las asanas de apertura del corazón. Experimentamos con Supta Virasana, el Héroe Acostado. Una asana donde abrimos completamente toda nuestra parte frontal, para dar amplitud a nuestros músculos y desarrollar nuestra musculatura, que nos permita crear espacio a nuestros pulmones y por tanto absorber más oxígeno, y con el aire, el prana. Creamos espacio, nos liberamos de las ataduras, para dejar que las emociones fluyan libremente, para ayudarnos a deshacernos de las tensiones acumulada y mostrar nuestra verdadera esencia, nuestro verdadero ser. Disfrutemos de Supta Virasana.

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Esta semana, en clase: Virabhadrasana I, El Guerrero nº 1

 

Virabhadrasana I

Durante el invierno, la energía cambia de sentido y se interioriza. La Naturaleza parece haberse detenido, sin embargo, la vida bulle dentro de cada árbol aparentemente yerto, dentro de cada rincón bajo la tierra en forma de semillas, de madrigueras, en cada espacio y lugar. Un letargo que en el fondo concentra dentro de sí toda la energía necesaria para el comienzo del nuevo ciclo. De igual manera, dentro de nosotros, la energía se condensa en nuestro centro, para proyectarse hacia afuera. Aprovechamos este cúmulo para proyectarla desde nosotros hacia los demás. Virabhadrasana I, el Guerrero nº1, nos permite proyectarnos hacia afuera, dándonos las herramientas necesarias para que nuestra energía sea firme e imponente, y, con ella, nuestra mente, nuestra actitud y nuestro ser. El Guerrero I es el comienzo de la estabilidad, de la decisión, de la confianza, de la estima, del “aquí estoy: aquí y ahora” y nos ayuda a enfrentarnos a nuestros miedos y a sacar lo mejor de nosotros mismos.

 

Esta semana, en clase: Natarajasana, el Rey de la Danza

Natarajasana
Natarajasana

Natarajasana, el Señor de la Danza, a la que también nombramos como la Bailarina y, en su versión más simple, como el “Lápiz”, representa al Dios Shiva en su faceta de Dios de la Destrucción. En la cosmogonía mítica de la India, Brahma, Vishnu y Shiva son los tres aspectos de una misma divinidad: Brahma como Creador, Vishnu como Conservador y Shiva como Destructor. Esta asana simboliza la terrible danza, Tandava, que Shiva ejecutará cuando haya de destruir todo lo conocido, para que un nuevo cosmos surja de nuevo.

Esta semana, en clase: Virabhadrasana I, El Guerrero nº 1

 

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Durante el invierno, la energía cambia de sentido y se interioriza. La Naturaleza parece haberse detenido, sin embargo, la vida bulle dentro de cada árbol aparentemente yerto, dentro de cada rincón bajo la tierra en forma de semillas, de madrigueras, en cada espacio y lugar. Un letargo que en el fondo concentra dentro de sí toda la energía necesaria para el comienzo del nuevo ciclo. De igual manera, dentro de nosotros, la energía se condensa en nuestro centro, para proyectarse hacia afuera. Aprovechamos este cúmulo para proyectarla desde nosotros hacia los demás. Virabhadrasana I, el Guerrero nº1, nos permite proyectarnos hacia afuera, dándonos las herramientas necesarias para que nuestra energía sea firme e imponente, y, con ella, nuestra mente, nuestra actitud y nuestro ser. El Guerrero I es el comienzo de la estabilidad, de la decisión, de la confianza, de la estima, del “aquí estoy: aquí y ahora” y nos ayuda a enfrentarnos a nuestros miedos y a sacar lo mejor de nosotros mismos.